En mis primeras sesiones de inicio del curso, mientras intentamos en cada clase crear nuestra propia definición de música, es unánime en todos los grupos las definiciones de:[... A ver, Música para ti es aquello que... "me hace sentir bien, me gusta, es sentimiento..."...]
Y como yo corroboro de manera personal que los alumnos tienen razón, que la música es capaz de afectar a los sentimientos y provocar distintos estados de ánimo en nuestro interior, lo comprobamos con alguna actividad. Les doy una tabla donde se incluyen varios estados de ánimo: tristeza, serenidad, alegría, esperanza. Luego, les pongo varios audios con una numeración que tendrán que clasificar en la tabla, según el estado de ánimo que les sugiera. Entre estas piezas se encuentran un canto gregoriano, el adagio en Do menor de Yanni, algún fragmento de alguna B.S.O... y una canción que obtiene el cien por cien de aciertos en la columna de la alegría: "Don't worry, be happy"...
¿Quién de ustedes no se siente feliz y optimista ante esta canción? "Dont worry be happy" es creación de un músico con un increíble talento: Bobby MacFerrin (por favor, no lo confundan con Bob Marley como los alumnos) Es mundialmente conocido, respetado y admirado por cada rincón que visita. Evidentemente, no voy a descubrir a estas alturas a este pedazo de músico. El hecho por el cual he creado la entrada ha sido porque además de su calidad musical, es un educador musical de primera.
Estén atentos de como consigue que el público descubra nuevos sonidos a través del movimiento. Empleando una secuencia de 4 notas consigue que el público cante una escala pentáfona (5 sonidos) durante una improvisación suya. Y va más allá, ampliando dicha escala octava arriba y octava abajo. ¡Impresionante! Por lo tanto, aquellos que dicen que tienen el oído malo, que son incapaces de hacer música...vean, vean...todo el mundo lleva música en su interior. Con ustedes, un maestro de música...
Y todavía hay alguno por ahí que cree que en música la teoría va por encima de la práctica...Buen recurso, ¿verdad maestros y educadores musicales? Pienso que necesitamos de muchos maestros así.
Aún así, les obsequio con otro recurso musical para que se diviertan y alegren la vida de sus alumnos y las suyas con "Don't worry be happy". Si pinchan aquí tendrán un juego para que sean ustedes los encargados de componer dicha canción. Es superfácil y divertido. Música maestro...
Opinen. Acordeprometeo.




2 comentarios:
Estimado José Manuel:
Me alegra mucho tu regreso. Te echábamos de menos.
Hay pocas cosas que me gusten más que cantar. Y cada vez lo hago con menos pudor, a pesar de que el tabaco haya deteriorado mi penosa voz.
Tengo recuerdos muy felices de aquellas interminables noches de canciones en mi pandilla, acompañados de las guitarras de mis amigos Dani y Juan Ignacio.
Creo que la música no sólo genera sentimientos individuales, sino que como en el caso que tú nos describes o en ese coro de amigos al que me he referido, es capaz de producir sensaciones colectivas que conecta a un grupo humano. Ojalá la música tuviera mayor presencia en nuestras vidas. Las cosas serían mucho mejor.
Un abrazo.
Muchas gracias por el comentario Álvaro. En eso estamos de acuerdo, la vida hace más felices a las personas, y más cuando hacen un ejercicio colectivo.
Sobre el poder de la música será mi próximo posteo.
Un saludo
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